¿Cuál es la mejor forma de promocionar un e-book?

Incursionar el mundo editorial no es nada sencillo. Según ciertos cálculos, hasta la fecha se han escrito y publicado más de 130 millones de libros, y en algunos países se lanzan decenas de miles de nuevos títulos cada año: todos los escritores pujan para hacerse un hueco y conseguir lectores.

Queda claro que no es suficiente con escribir un buen libro, publicarlo y sentarse a esperar los resultados: hay que contar con una estrategia robusta de marketing para posicionar un título en el mercado, y eso requiere cierta inversión de tiempo y recursos por parte del autor.

El escritor haría bien en seguir estas sugerencias para optimizar la difusión de su contenido:

 

ANTES de iniciar la distribución

Cuidar el diseño
Aunque existan herramientas que simplifican la creación y edición de un e-book, ésta puede ser una tarea compleja especialmente para novatos. Es recomendable asignar esta tarea a un profesional que pueda realizar un mejor acabado. El mismo principio es aplicable al diseño de la portada, el primer elemento que el lector tendrá a su disposición para hacerse una idea del contenido.

Elegir correctamente el precio de venta
El costo para distribuir un e-book es sin duda inferior a la impresión y distribución de ejemplares en papel. Si su contenido es exento de comisiones a editoriales u otros gastos, refleje esa situación en el precio de la edición digital. Incluya todos los gastos que pueda tener por el uso de la plataforma de distribución (como impuestos por venta en otros países) y procure mantener un modelo de ganancias sostenible, teniendo en cuenta que precios más reducidos suelen convencer a los lectores más rezagados.

Determinar la necesidad de un código ISBN
Aunque el código ISBN puede ser imprescindible si su trabajo se publica en papel, tal vez no sea necesario si planea una distribución digital. Recuerde que obtener este código siempre conlleva una inversión inicial, por lo que es importante determinar si será necesario en la difusión de su material.

Seleccionar la audiencia o público objetivo
Al conocer la audiencia de cierto contenido, es más fácil dirigir cualquier estrategia para su difusión. Es mejor concentrar los esfuerzos hacía un grupo en concreto que tratar de llamar la atención de grupos más grandes de personas, sabiendo que a la mayoría no se interesará en su mensaje.

 

DESPUÉS de iniciar la distribución

Ofrecer una vista previa del contenido
Es una buena estrategia dejar echar un vistazo al contenido para ayudar al lector a decidirse. En la plataforma de distribución, permita la lectura de una porción o la descarga de una versión reducida del documento final.

Reforzar la presencia online
El lanzamiento de un nuevo contenido puede respaldarse con una web personal o blog dedicado: esta última opción no requiere ningún costo (gracias a la gran cantidad de plataformas de blogs disponibles en el mercado), aunque requerirá cierta inversión de tiempo para que el autor se familiarice con el nuevo canal y publique información actualizada a menudo.
También es muy recomendable aprovechar el potencial de las redes sociales: aumente su lista de contactos y comente con cierta frecuencia detalles acerca de su trabajo, solicite que los conocidos compartan la información en sus respectivas cuentas.

Realizar campañas SEM y e-mail marketing
Campañas de pago en canales como Google y Facebook pueden suponer una inversión inicial, pero garantizan la visibilidad inmediata de cierto mensaje publicitario. Elabore un presupuesto y aproveche el potencial de esas redes para dar a conocer el lanzamiento de su trabajo, especialmente durante las primeras semanas.
Al enviar una nota de prensa, tenga en cuenta estas recomendaciones.

Ofrecer concursos y promociones
Las opiniones de los usuarios son muy importantes para atraer la atención de un público mayor. Permita la descarga de un número limitado de ejemplares a usuarios que dejen comentarios positivos en webs y redes sociales.
Ofrezca algún descuento promocional en momentos concretos del año, y aproveche cualquier cobertura de medios tradicionales (TV, radio, prensa escrita…) para ofrecer precios rebajados.